NOTICIAS DEL MES DE SEPTIEMBRE
OVIEDO
UN CUENTO DE HADAS
La ladera del monte Naranco la vista es impresionante y parece irreal. En primer término las piedras rosadas de Santa María, sillería que en el siglo IX asombró por su novedosa disposición a propios y extraños. Al fondo, sin solución de continuidad, entre la bruma azulada de la mañana ovetense, las plumas de la grúas que parecen pajarracos amarillos sobre un descomunal nido blanco. Es el flamante Palacio de Congresos Princesa Letizia en plena construcción.
Cuenta la leyenda de Fruela I, que reinó entre 758 y 768, que durante una casería se paró a almorzar en las inmediaciones del monte Naranco. Preguntando por uno de sus acompañantes dónde situaría su Corte respondió en latín “Ubi edo”, que significa “donde como”. Bonita historia para el nacimiento de la cuidad que los asturianos llaman Uviéu.
Este cerro, que está a solo tres kilómetros del centro, es parte de la cuidad, pero durante el reinado de Ramiro I (842 -850) se encontraba lo suficiente lejos para que este monarca mandase construir allí un conjunto residencial para pasar el verano.
En un coto de caza en el que merodeaban osos, rebecos y cochinos jabalíes –¡quién lo diría!-, sobre los restos de una termas romanas, sus arquitectos tomando como base el estilo carolingio –el más vanguardista de la época– construyeron un pabellón real, una iglesia palatina y otras construcciones menores para los sirvientes y el ganado. Sólo han sobrevivido la residencia, transformada después en iglesia, y la cercana de San Miguel de Lillo, no menos espectacular.
Hoy vemos ambas vetustas construcciones como lo que son, dos joyas del prerrománico, pero habría que retroceder doce siglos para comprender el asombro que debieron causar entre los habitantes de la austera Alta Edad Media asturiana. Algo que podría parecernos simple, en aquel momento fue una genialidad transgresora. La original fusión del estilo visigodo asturiano con el carolingio y el bizantino llegados de fuera, dió lugar a algo tan bellos como nuevo, que fue bautizado como “ramirense” en honor al monarca.
A partir de entonces Oviedo ha sido un constante escenario para la vanguardia arquitectónica. Desde su muralla medieval, de la que sólo se conserva unos metros, los restos del monasterio románico de Santa María de
Pero todos ellos van a quedar eclipsados con la inauguración, prevista para el año que viene, del Palacio de Congreso Princesa Letizia, del que dise los ovetenses que será su nuevo símbolo.
Sus dimensiones son faraónicas. Para empezar ocupa los
Lo más significativo de esta “nueva catedral” del arquitecto Santiago Calatrava es la cubierta móvil o visera oval que se podrá elevar dando un conjunto una grandiosa impresión que algunos ha comparado con una enorme ave blanca con las alas extendidas y otros con una concha cuya perla sería el auditorio.
Ni grande ni pequeña, unos 200.000 habitantes, Oviedo es una ciudad peatonal muy pulcra. En un reciente estudio de
AL FILO DE LO POSIBLE
En una época en la que no había televisión y la mayoría de la población europea era analfabeta, el “telediario” lo presentaban los trovadores y jublares; las plazas de los pueblos eran los platós de televisión; y las noticias, los `poemas que cantaban las hazañas guerreras, los chismorreos y hasta la “crónica” de reyes, doncellas y caballeros. Así, de forma oral, llegaban al pueblo las noticias en la edad media, un largo periodo de la historia de Europa que abarca desde la desintegración del Imperio Romano de Occidente, en el año 476, hasta la caída de Constantinopla, en 1453.
Por eso no era extraño que las historias reales y las leyendas se mezclasen al pasar de boca a oído durante siglos, hasta que los primeros escritores se deciden a ponerlas en negro sobre blanco.
Una de las más recurrentes en la tradición Europea es la del Rey Arturo, del que los eruditos aún desconocen si es un personaje histórico, de leyenda o las dos cosas a la vez. De su existencia sabemos por el concienzudo trabajo de muchos escritores y traductores, que durante siglos, recogieron las aventuras de este personaje que vivió en Bretaña con el título de Rey, Caudillo o Duque, según las fuentes que se consulten; y que, al parecer, luchó y logró unir a una miríada de reyezuelos británicos para repeler la invasión de las tribus germánicas durante su expansión hacia el suroeste de Europa, alrededor del siglo V. Otros sin embargo, eluden el carácter religioso de la misión artúrica y afirman que el objeto de la búsqueda de Arturo es la piedra filosofal.
En la obra ‘ROMAN DE BRUT’, escrita por el traductor anglonormando Wace, basada en el texto de Godofredo de Monmooth, éste incorpora la idea de
El nombre de Excalibur, que es el más popular en la actualidad, proviene del latín `caliburnus´ cuyo origen estaría en el termino gaélico `caledfwlch´ (espada resplandeciente). Sir Thomas Malory, en la muerte de Arturo, afirma que el nombre de la espada significa corte o lámina de acero. Existe, además, la hipótesis de que el nombre Excalibur tuviera su origen en la frase Ex Calce Liberatus (extraída de la piedra) aunque la teoría más resiente, que defiende Valerio Manfredi en la última legión, es que el original de la espada, Caliburnus, proviene del sustantivos ‘chalybs’, el nombre que daba al acero una tribu de la península de Anatolia que realizaba las mejores aleaciones.
Sobre cómo llega la espada a manos del Rey Arturo, hay muchas teorías, ya que la historia de los Reyes de Britania, de Monmooth, sólo se menciona que fue forjada en Avalon. Roberto de Boron, un poeta francés del siglo XII, es el primero que hace referencia al episodio en el que Arturo se hace legítimamente con el trono al lograr extraer la espada de una roca (la versión popularizada por Disney), algo que sólo podría conseguir el ‘rey verdadero’ por mediación del poder divino o por ser el heredero legítimo de Uther Pendragón, el padre de Arturo.
La otra versión, recogida en el ciclo de
En varios textos atúricos se afirma que Excalibur, capaz de atravesar cualquier material y hacer inmortal a su portador, tenía inscripciones grabadas en las dos caras de la hoja: en una “Tómame”; en la otra “Lánzame”, como anticipo de que la espada habría de volver al agua. Eso sucede, según algunas narraciones, tras la traición de Lanzarote a Arturo. El caballero, arrepentido de haber causado la muerte del Rey, lanza la espada al agua por orden de éste, de donde la recoge
VIGÍAS DE
Los castillos, fortalezas y torres vigía que se extienden por la geografía madrileña son, por su extraordinaria localización o por arquitectura defensiva, de un gran valor e interés histórico. Como si de una gran enciclopedia se tratara, sus elevados emplazamientos han sido testigos de guerras y gesta que convulsionaron la región en épocas pasadas.
Con el paso del tiempo, sus trazas fueron reestructuradas por los sucesivos moradores, que quisieron dejar huella de una historia y una sociedad que, a día de hoy, aún recuerdan muchas de sus piedras. En la actualidad, tras avatares políticos, restauraciones y traspasos, el estado de conservación de esta veintena de fortificaciones es muy diversa. Por este motivo su rehabilitación es una actuación prioritaria para el gobierno regional. Así,
Fortificación medieval
Como afirma el Director General del Patrimonio Histórico de
En estos momentos ya está en marcha la restauración de la muralla de la bella fortificación medieval de Buitrago del Lozoya, entre el sector noreste y el Arco del Piloncillo. En enero pasado comenzaron unos trabajos de consolidación que cuentan con presupuesto de 594.241,12, euros y una fecha de finalización de mediados de año. Una vez concluida esta primera fase, “nos reuniremos con el acalde de la localidad y estudiaremos el siguientes punto en el plan hasta concluir con la recuperación total del castillo”, añadió Fernández.
Algo menor que la anterior será la dotación económica para los trabajos de restauración del castillo de Villarejo de Salvanés -419.053,67 euros-. La actuación sobre esta fortaleza defensiva de siglo XIV, declarada Bien de Interés Cultural en 1974 y propiedad de su Ayuntamiento, se llevará a cabo durante el presente año y el próximo.
Por último, está prevista la redacción del Plan de Actuaciones para el castillo de Torrejón de Velasco, con una dotación de 12,000 euros. Este inmueble de los siglos XIV Y XV es de titularidad privada y también ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
Además de estas actuaciones, están previstas las obras de consolidación del Torreón de Bustarviejo –declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento en 1983-, y se está estudiando el Plan Director del castillo de
Exposición sobre castillos
El ámbito de la difusión es, sin duda, uno de los más importantes para Javier Hernández. Por ese motivo, a mediados de mayo se inaugurará una atractiva y didáctica exposición sobre castillos, fortificaciones y recintos amurallados de la región dirigida al público no iniciado. Comisaríada por Fernando Sáez Lara, su lugar de exhibición no podría ser más adecuado, el Castillo de Manzanares el Real, Monumento Histórico Artístico desde 1931 y perteneciente al Duque del infantado, quien lo ha cedido por un periodo de setenta años a
El gobierno regional ha elegido este castillo no sólo por su estado de conservación –ha sido rehabilitado por
Por último, el apartado de protección recoge la elaboración de un Protocolo de colaboración con
Inventario de fortalezas y murallas
Además de actualizar el Inventario de Castillos de
Pero estos no son los únicos castillos con que cuenta la región madrileña. Otros muchos, en mejor o peor estado de conservación –castillo palacio de Odón, Batres, Arroyomolinos, Torremocha Chinchón, Fuente Lámpara, Mirabel…También verán mejorado su aspecto o su entorno merced a un plan que se desarrollará en el tiempo.
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